(1944 -) Feminista norteamericana, fundadora y directora ejecutiva del Centro para el Liderazgo Global de las Mujeres. Ha sido activista, autora y organizadora en los movimientos de las mujeres y de los derechos humanos durante más de tres décadas.
En 1999 fue seleccionada por el presidente Clinton como receptora del Premio Eleanor Roosevelt a los Derechos Humanos y en el 2002 Women’s eNews la galardonó como una de las "21 Lideresas del Siglo 21".
lunes, 16 de marzo de 2009
sábado, 7 de febrero de 2009
SIMONE DE BEAUVOIR
(París, 1908 - 1986) novelista francesa filósofa existencialista y feminista.
En 1929 conoce a Jean Paul Sartre en la Sorbona, donde ambos estudiaban filosofía. Fue profesora de filosofía hasta la ocupación alemana en París en 1943, circunstancia que la alejó de la enseñanza, tomando parte en la Resistencia Francesa. En su primera novela, "La invitada" (1943), exploró los dilemas existencialistas de la libertad, la acción y la responsabilidad individual, temas que aborda igualmente en novelas posteriores como"La sangre de los otros" (1944) y "Los mandarines" (1954), novela por la que recibió el Premio Goncourt. Las tesis existencialistas, según las cuales cada uno es responsable de sí mismo, se introducen también en una serie de obras autobiográficas, cuatro en total, entre las que destacan "Memorias de una joven formal" (1958) y "Final de cuentas" (1972). Sus obras ofrecen una visión sumamente reveladora de su vida y su tiempo. Entre sus ensayos escritos cabe destacar "El segundo sexo" (1949), obra clace y referente del feminismo; "La vejez" (1970), sobre el proceso de envejecimiento donde critica apasionadamente la actitud de la sociedad hacia los ancianos y "La ceremonia del adiós"1981), donde evoca la figura de Sartre.
sábado, 17 de enero de 2009
Isadora Duncan

Isadora Duncan (1878-1927), una bailarina americana a la que el puritanismo yanqui y sus propias inquietudes artísticas le empujaron, primero a Londres, y luego al dinámico y vanguardista París de principios del siglo veinte, fué una conocidísima bailarina que, por romper, y después de demostrar que podía ser la mejor en ella, rompió con la danza clásica, creó su propio estilo, despreció el tutú para bailar con revolucionarias túnicas semitransparentes, se quitó las zapatillas de punta para bailar descalza, incorporando las maravillosas posibilidades del píe desnudo a la danza, introdujo su propia filosofía en la estancada rigidez de la danza clásica introduciendo en ella el "expresionismo", línea artística incipiente en aquella época en ésa y en otras disciplinas y que, a grandes rasgos, se basaba en la búsqueda de la esencia del arte que sólo puede proceder del interior de uno mismo. Para ello suplía, sobre música de diferentes compositores, Chopin, Beethoven, los grandes medios técnicos y la clásica rigidez de la danza de siempre, con la dulce, expresiva y sensual belleza de su cuerpo, unido a su inequívoca genialidad de bailarina autodidacta. Algunas veces el público le abucheó su atrevimiento, lo que no impidió que fuera reconocida, en vida, en los foros y escenarios más entendidos y exigentes. Sin prejuicios y libre como sólo algunas almas escogidas consiguen serlo, bisexual y promíscua, tuvo mil amantes, conocidos/as de las ciencias y las artes parisinas, o desconocidos/as amantes eventuales, escandalizaba a toda Europa a la vez que crecía su fama como danzarina y se mitificaba su figura revolucionaria que, en política también, le llevó a hacer sus pinitos en la Rusia de la época, aprovechando su posición de privilegio en un país que apostó, como ninguno, y los rusos saben de eso, por la genial bailarina.Esa es, a vista de pájaro, la figura profesional e histórica de una mujer genial que marcó una época como danzarina y en lo social......Pero lo que más llama la atención de Isadora son sus dramáticas circunstancias familiares, la estrecha relación de la diva y su familia con la tragedia. No se sabe si es la Suerte, pero en mi ya larga, bastante, vida, he conocido gente que siempre cae de píe, a la que nunca le pasa nada aunque haga mil diabluras arriesgadas, y gente que siempre anda accidentándose o que su vida es una sucesión de coscorrones, heridas, caídas, accidentes, muertes violentas, dramas, en fín, en mucha mayor medida que la media de su entorno. Eso hace pensar, al menos a mí, que si bien no tengo ningún indicio claro de la existencia de dioses, de ahí mi agnosticismo, sí que los tengo de verdaderos casos de Buena, o Mala Suerte....Lo cual no sé si me hace acólito de alguna suerte de dios/sa pagano/a, como la propia diosa romana Fortuna pero, desde luego, no seré yo quien la desprecie e infravalore. Isadora Duncan es un tratado, por sí misma, de la perra Suerte, de la tragedia personal, que no entiende de triunfos profesionales, y familiar:A su padre, siendo ella una niña, le habían metido en la cárcel por su participación en un plan de asalto a un banco por lo que creció con las penurias imaginables en una famila humilde, cuando, además, se producen esas circunstancias.Tuvo dos hijos de otros tantos amantes. Los dos se ahogaron, ya mayorcitos, al caer su coche al Sena. Eso le mantuvo demasiados años lejos de la danza y nunca lo superó.Algunas crónicas hablan de un tercer hijo que también moriría, este a los pocos días de nacer.Luego, se casó con un poeta ruso, un tal Yesenin, que tran abandonarla, se suicidó en Leningrado.Por fín, ella misma, murió estrangulada cuando el foulard que llevaba al cuello se enganchó en la rueda del coche en el que viajaba. Curiosamente, dicen que siempre se desplazaba en automóviles descapotables por el tremendo horror que le producía la posibilidad de morir ahogada, sin escapatoria, como le ocurrió a sus hijos.Tenía cuarenta y nueve años. Lo que es seguro es que, en ese tiempo vivió, consumió mucha más vida, las mieles y las hieles, que la mayoría de los mortales de todas las épocas.
jueves, 8 de enero de 2009
La vida de una mujer interesante
He encontrado una, tiene que haber más, una tal Hipatía de Alejandría, de la que me han impactado las circunstancias que le permitieron acceder en el estudio a dónde sólo podían hacerlo los hombres, para caer después, los hombres no podían perdonar tanta osadía, victima de su condición de mujer. Impactante también, y muy elocuente, las circunstancias de su caída.Hipatia, nacida en el año 370 dC., fué la hija del matemático Teón, director de la gran biblioteca de Alejandría, en aquél momento el mayor centro científico y cultural del mundo. Este hombre experimentó en su hija algo que otros han intentado otras veces a lo largo de la historia y que casi siempre resulta un fracaso: Formar un ser humano perfecto. Parece ser que Teón lo consiguió a través del ejercicio físico y las matemáticas, además, naturalmente, del tremendo potencial intelectual y otras portentosas virtudes de la chica, entre las que también se incluía, es importante resaltarlo para nuestra historia, una gran belleza física.Muy pronto, atraídos por su elocuencia, sus grandes conocimientos matemáticos y, para qué vamos a engañarnos, por su belleza sin par, comenzaron a acudir infinidad de discípulos de todos los confines del mundo, entre los que destacó un tal Silesio, obispo de Cirene, gracias a cuyas cartas ha llegado hasta nuestros días la historia de esta mujer, de la que Silesio, como tantos otros, y pasándose por el forro su condición de obispo de la Iglesia Romana, la carne es débil, se enamoró hasta las trancas. Por Silesio sabemos las aportaciones de aquella maravillosa mujer a las ecuaciones diofánticas (que no sé ni qué son), el higroscopio (tampoco), el astrolabio (eso ya me suena más), el canon astronómico de Ptolomeo, etcétera.El caso es que los romanos en aquella época tenían en Alejandría de prefecto a un tal Orestes quien, cómo no, se sentía también atraído por Hipatia y se les veía a menudo departir amigablemente. En aquella Alejandría, medio cristiana, campeaba como patriarca un tal Cirilo que por las causas que fueren, entre las que no pueden ser ajenas esa obsesión histórica de los meapilas fanáticos monoteístas por acabar con todo lo que les suene a pagano, mandó a sus monjes a matar a Orestes. Casi lo consiguen, pero Orestes sobrevivió y mandó torturar hasta la muerte al jefe de los monjes que habían atentado contra él. Aquellos romanos, como buenos imperialistas, tampoco tenían mucho problema cuando se trataba de trinchar lacarne de sus enemigos.Este hecho no le hizo ninguna gracia a Cirilo, se volvió loco....Y, muy sagaz, el muy bestia cobarde, mandó esta vez a sus monjes de asalto, esos monjes con espada que a tanta gente han matado en nombre de su dios misericordioso, a por Hipatia, la excelsa y bella pagana amiga del prefecto Orestes.Según cuenta un tal Sócrates Escolástico, coetáneo de Hipatia: "Asaltaron su carruaje, la arrastraron hasta una Iglesia llamada Caesarium, la desnudaron, la despellejaron con conchas afiladas, la descuartizaron y llevaron sus restos hasta la plaza Cinaron, donde los quemaron hasta reducirlos a cenizas."Orestes, además del dolor, tuvo que ver como sus jefes le destituían por no evitar el impactante asesinato. Sin embargo, a Cirilo, por estas y algunas otras piadosas hazañas que me puedo imaginar.... lo hicieron santo!!!...San Cirilo de Alejandría, si señor!! Se puede consultar cualquier santoral y se verá como figura ahí , en la "C" de Cirilo, aquel asesino. Algún alma cándida le habrá puesto a su vástago "Cirilín" en honor de tan insigne y santo varón cristiano...Así se escribe la historia………….
Y es que lo de los curas viene de lejos...Y nosotros, aún les seguimos financiando a los herederos de Cirilo sus orondas barrigotas y acercándoles a sus falaces hocicos los micrófonos necesarios para que les sigan vendiendo las falsas y trucadas motos a los más mansos de entre nosotros que, sin darse cuenta y al seguirles el juego, nos tienen a todos colocados en el anacronismo de cuando la ciencia aún no había desmontado, como lo ha hecho, todas y cada una de sus falacias dogmáticas.
viernes, 2 de enero de 2009
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